Hartos de los incumplimientos y la pasividad del
Ayuntamiento Amics del Carme pide el amparo del Sindic de Greuges para que
requiera a Rita Barberá el control del
ruido y la suciedad
La declaración de Zona
Acústicamente Saturada del Carmen sigue sin cumplirse un año después de
iniciada su tramitación.
Mientras las quejas de los vecinos que padecen las
consecuencias del ocio nocturno en Ciutat Vella no cesan, el Ayuntamiento
parece decidido a desentenderse del problema. Primero no cumpliendo con las
medidas cautelares previstas y después, manteniendo en el “limbo” la
tramitación de las alegaciones que pedían una ZAS más coherente con la gravedad
del problema.
Ni la inspección de los locales en funcionamiento,
ni la suspensión de licencias de apertura para los nuevos, ni el control sobre
la ocupación de la vía pública que se ha triplicado este último año, ni
siquiera la restricción del tráfico rodado están siendo aplicadas por el
Ayuntamiento. Y para colmo, la comisión de seguimiento que mensualmente debía
reunirse para verificar tampoco funciona. Mientras tanto las quejas vecinales
no cesan.
Hartos de tanto incumplimiento, hartos de que la
concejal del ramo se tome frívolamente el padecimiento de tantos y tantos
residentes, la asociación de vecinos Amics del Carme se ha dirigido al Sindic de Greuges para que
requiera al Ayuntamiento que:
Cumpla
las medidas cautelares contenidas en la propuesta de declaración de Zona
Acústicamente Saturada del Carmen y calles adyacentes. Reactive
la tramitación del mencionada propuesta y Garantice
de forma efectiva el derecho al descanso, a la salud y la intimidad de los
residentes en los barrios y calles afectadas.
Desde el Servicio de Contaminación Acústica del
Ayuntamiento de Valencia ya ni se molestan en negar el problema y sus
consecuencias, sencillamente se hacen los “sordos”, y echan la culpa a la ley
antitabaco.
La gestión de esta concejalía solo puede
calificarse como de auténtico fracaso pues no es solo el barrio del Carmen,
el problema sigue extendiéndose por la ciudad y cada vez son mas vecinos, mas
barrios los que denuncian el acoso del botellón y la actividad descontrolada de
muchos locales de copas. Pero los vecinos no nos resignamos, no estamos
dispuestos a aceptar como normal la degradación de nuestras calles o la
invasión de nuestra intimidad. Vamos a seguir denunciando la dejadez municipal,
sencillamente porque no tenemos otra opción |